"Muy lejos de aquí, Argentina, emigraron José Aguilar y Maria Teresa Rodríguez empujados por un tiempo difícil, la posguerra, que invadió la vida de muchos españoles.
En este contexto y a muy corta edad surge el despertar de la luz artística de Gracia Lourdes, con múltiples ilustraciones en cuadernos escolares.
A los 11 años realizó su primer óleo, un cuadro llamado "Atardecer de caza". Un año después, en el 1958, regresa a sus raíces, siendo aquí su primera exposición con sus tres primeros cuadros pintados al óleo, en "el primer salón de pintura de Alhama".
Su ilusión por la pintura, se hace cada vez más latente con obras de tipo bodegón y especialmente paisajísticas.
Participó en la exposición de pintura del Frente de Juventudes de la Casa de Cultura "Francisco Villaespesa" calificándola de "notable pintora de catorce años que domina el dibujo y tiene un alto sentido del color, poseyendo sus cuadros perfiles de singular belleza y atractivo".
Su pasión por el arte, le llevó a recibir el segundo premio de pintura en el "IV Certamen Juvenil de Arte" y una mención especial en el "I Certamen Provincial de Pintura en Almería".
A los 19 años realizó su primera exposición en solitario con 30 óleos en la casa de cultura "Francisco Villaespesa" en la capital.
Entre otras muchas exposiciones, cabe destacar la exposición "Manos de Mujer" en el Auditorio Maestro Padilla.
Y ahora, después de 50 años ilusionada por la pintura, quiere celebrar este gran acontecimiento con todo su pueblo querido Alhama de Almería." Fuente: Folleto publicado para la Exposición Antológica, diciembre de 2006)
"SU OBRA
Si miras al horizonte, puede que el ocaso encandile tu mirada pero no será tan sutil e inesperada como la radiante luz que emanan tus cuadros.
Tu sublime colorido juguetea con el más realista detalle impregnando el ambiente de perfectos trazos.
Emulas la naturaleza rozando su perfección, enriqueces su belleza al componer la más estimulante sinfonía de colores, tonos y golpes de luz capaces de maravillar a todo aquel que admire tu obra.
Cada tonalidad coquetea con las sombras, luchan por el protagonismo en el cuadro, los mágicos perfilados y contornos de los objetos intentan superponerse a la supremacía de la obra en si, pero ni los colores, ni la luz, ni siquiera el realismo de dicha obra pueden oscurecer o empañar a la verdadera protagonista, la artista, nuestra madre.
Nadie puede dudar de la nobleza de sus cuadros reflejo de la pureza que desborda en su alma.
Con exquisitos detalles sabe transmitir en su obra la dulzura y el coraje de su corazón.
La imaginación no puede dar crédito a ese estallido de color emergente de tu pintura, sobre todo no es posible creer que cada pincelada esté llena de amor hacia el arte, la pintura y tu familia.
SU VIDA
En una vida llena de adversidades, has sabido evadirte plasmando en tu obra la sensibilidad y dulzura que te caracteriza.
Siempre a nuestro lado, siempre junto a nosotras, nos has dado más de lo que cualquier hija espera de su madre.
Tu vida truncada por un camino lleno de cambios, que has encauzado correctamente, realzando tu bondad sobre todo, nos has enseñado valores ya casi inexistentes en nuestra sociedad, has realzado una gran labor con la educación de tus cuatro hijas.
Espero que estés la mitad de orgullosa que nosotras lo estamos de ti.
Todo detalle que te ofrezcamos es insignificante frente a tu dedicación, tu servicio desinteresado y sobre todo el amor recibido.
Esperamos que te guste, te queremos mucho "mamá de arriba" "
(Fuente: las hijas de Gracia Lourdes. Leido por Gracia Lourdes Cortés Aguilar [en nombre suyo y de Regina, María Teresa y Manolita] en el momento de la entrega de la placa por parte de D. Juan Martínez, Alcalde de Alhama. el 03-12-2006, día de la inauguración de la Exposición Antológica)
"Introducirle nemorosamente en la obra pictórica es siempre ardua tarea y aventura esquiva, mas cuando nos aproximamos a la obra de Gracia Lourdes Aguilar Rodríguez, la senda se suaviza, todo Se vuelve fortuna. Y quedamos inmersos en esa sutil belleza que nos embarga su obra, de tan luminosos halo de colores, verde esmeralda, azul cobalto, carmín grana, siena u oro limón índico. Su bondad natural transciende en sus óleos que al contemplarlos nos seduce y nos guía -cual veloz dardo certero-, desde el inmortal Cielo, al luminoso blanco albino de su alma. Exquisita, exigente, entretenida, dulce, decorativa, tierna, desmedida, grácil, apacible, alegre, pulcra, son términos que nos evocan al adentrarnos en la dilatada obra artística de Gracia Lourdes.
Su obra pictórica aparece sustentada en dos planos: una de lectura estrictamente visual que transmite realidades objetivas sigilosamente enunciadas; otro de lectura artística, sutil, que colorea y oscurece el espacio pintado con su indulgente carácter nostálgico.
Desde esa mirada sosegada y desprendida de galas convencionales y estridencias,
ella se proyecta indulgente en cada uno de sus cuadros, lo que se podría denominar como una concreción de la realidad: paisajes, frutos, flores, arquitecturas, figuras, que la
autora las rescata del anonimato. Su cuidada y formal técnica pictórica, en donde no apreciamos espacio alguno que haya sido resuelto merced al azar, parte siempre de la perfección y firmeza del trazo en el dibujo, para seguidamente enriquecerlo con el color, cuando éste cubre sus parcelas con preciosas y sutiles gamas de tonalidades, vibraciones y reflejos que la artista utiliza para sorprendernos cuando visualizamos la realidad representada. Jazmines azules, botón del rey, rosas, lilas, bellísimos pensamientos aterciopelados.... , los claveles están vivos, palpitantes y hasta insinuosamente olorosos.
Sus lienzos están asistidos de finas y exquisitas fragancias, cuajadas de luz, porque ella siembra color y magia a todo cuanto toca, ya desde sus primeros esbozos en la República de Argentina en el año 1957, cuando apenas tenía 11 años."
José Jaime Capel Molina Catedrático de Universidad
(Fuente: Folleto publicado para la Exposición Antológica, diciembre de 2006)
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