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El Balneario de Alhama

Los avatares de la historia hicieron que se la llegara a llamar en algun momento de su historia "Alhama la Seca", sin embargo el origen de Alhama está íntimamente ligado al agua. Su mismo nombre, de procedencia árabe, significa "agua termal". Pero existen huellas más remotas como lo atestiguan los hallazgos arqueológicos de origen romano, próximos a los baños, que se hicieron en 1984. La estatua femenina esculpida en mármol blanco que se encontró entonces nos permitiría avanzar la fecha de sus orígenes a los primeros siglos de nuestra era.

Esta hipótesis resulta avalada por la estrecha simbiosis entre la cultura romana y el culto a las aguas con características especiales. En el caso de Alhama tenemos aguas termales con propiedades curativas.

Unas crónicas musulmanas ya hacen referencia a Alhama. Al-Kauzuini relata en sus escritos la existencia de una gran fuente termal situada al Norte de la ciudad de Pechina. Probablemente se refiera a Alhama.

Los baños públicos eran frecuentados por ambos sexos, aunque las mujeres eran los clientes más asiduos, acudiendo a ellos por las tardes. Atendidas por personal femenino, allí se depilaban, maquillaban y perfumaban. Además de un uso higiénico, algunos se utilizaban con fines terapéuticas debido a la bondad de sus aguas termales. El Idrisi relata cómo enfermos de todas las partes acudían a los baños de Alhama (Alhama de Almería), donde permanecían hasta aliviarse o curarse del todo. También constituyeron lugares donde se intercambiaban ideas y se celebraban ceremonias como la circuncisión.

Asimismo, el autor británico Howard Headworth, afincado en Almería desde 1994 y estudioso del período de Al-Andalus, en su novela histórica The Al-Andalus chronicle, sitúa la visita del protagonista Pedro a Alhama el día del terremoto que hizo desaparecer el manantial de aguas termales. Sin pretender hacer tareas de historiador, la novela tiene el mérito de adentrarnos en un contexto histórico y geográfico bastante verosimil.

" 'I walked on through Macael and down to Tabernas. Then on through the desolate, desert landscape along the Andarax. I'm sure you all know it well. I met a beggar on the way named, can you believe, Ibn. He said his mother couldn't think what to cali him so she just called him "Ibn". He directed me to the baños at Al-Hamma some miles higher in the hills. Being Thursday it was women's day in the baths, and all the Muslim lords and nobles were standing around in their finery watching each other suspiciously to see who was eyeing up their own womenfolk. It really was quite amusing!'

Pedro paused to sip some wine. He was still describing the nice parts of his journey and he was enjoying himself. The other three sat there laughing and giggling, thoroughly enjoying the tale.

'One of the workers there, attending the wonderful terraced gardens watered by the hot spring, showed me the baños through a broken window with the women bathing in them. I had little doubt as to how the window carne to be broken! That evening I joined him and the others for their feast, which they were treated to every Thursday. That night was pitch black and had an eerie feeling which muffled all sound, but there was no mist or fog and I could see the lights of the distant city. Then all of a sudden a fierce gale sprang up from nowhere. It started from the sea and moved right around until it blew from the mountains behind me. A well nearby overflowed, and the water channel through the gardens was cut by a fallen tree, spilling the water across the terrace and then down into the valley miles below. My ears popped continually. Then as quickly as the gale sprung up, it stopped, and all was deathly quiet again. It was all very strange.

'Early the next morning, I was sitting on the baños wall eating some breakfast when the ground shook beneath me. The hot spring ceased flowing, and terrifyingly, the ground along the road rippled up and down like a carpet being shaken. Then a great red-brown pall of dust rose from Almena and Pechina to my right, followed a half-minute later by a deep muffled roar..." ( Howard Headworth, The Al-Andalus chronicle, p 144. Ed. Athena Press, London, 2004)

Con el terremoto de 1522 se secaron sus fuentes. La rebelión de la Alpujarra de 1568 contribuyó también a su despoblación. Su repoblación se iniciaría hacia el 28 de julio de 1573, fecha en que aparece ya con el apelativo de Alhama la Seca. Pero estaba situada en una zona muy peligrosa, carecía de agua y su ocupación fue muy lenta.

La Hermandad de Animas fue la encargada de gestionar el servicio de baños, que se hacía en dos balsas pequeñas construidas para tal fin. La primera desamortización de Godoy iniciada en 1798 privó a esta Hermandad del control de los baños, con la consiguiente pérdida de beneficios. Este hecho, junto a los nuevos alumbramientos la llamada Fuente Nueva propició la creación de la citada sociedad. Encabezando la relación de accionistas aparecen figuras ilustres como don Nicolás y don Francisco Salmerón y Alonso, probablemente a este último se deba la elaboración de los estatutos que la regían.

El balneario se inauguró en 1877. A tomar los baños acudían familias de todos los puntos de la provincia. Estos años coinciden con la etapa dorada del termalismo. Los balnearios estaban de moda. Con ellos penetran en Alhama nuevos aires, el balneario se constituye, de este modo, en el gran centro de la vida social del pueblo. Veladas musicales, bailes y encuentros literarios se dan cita en sus salones.

La Guerra Civil y la paulatina pérdida de sus aguas pusieron fin a este emblemático establecimiento, que pasó a convertirse en Centro de Falange Española hasta su restauración en los años 60 por don José Artés de Arcos.

Fuentes: EL ECO DE ALHAMA; Howard Headworth, The Al-Andalus chronicle; www.webislam.com y propias.